Agricultura

Antecedentes

La búsqueda por alcanzar la liberalización del comercio y de las inversiones dentro del ALCA podría causar serios problemas económicos y sociales en el sector agrícola. Entre otras consecuencias se pueden incluir la emigración desde los sectores rurales hacia las áreas urbanas y por ende, el crecimiento de zonas de pobreza y el aumento de la marginalidad, tanto en las áreas rurales como en las ciudades, lo cual creará mayor presión por servicios sociales sobre los gobiernos locales. En varios países, las grandes corporaciones presionan por la venta de terrenos agrícolas para ser convertidos en plantaciones forestales, lo cual resulta en la disminución de empleo y la pérdida de capital agrícola básico. Estos fenómenos harán que la seguridad alimentaria de nuestros países acreciente su dependencia y quede expuesta a la volatilidad de los precios en el mercado internacional.

A la luz de estos desafíos, la agricultura debe recibir un trato especial en los acuerdos de liberalización comercial y de inversiones, en lugar de ser considerado como un sector económico similar a los demás. La agricultura es un sector que cumple una serie de funciones esenciales para la seguridad y estabilidad de las naciones: preserva la riqueza cultural y multiétnica de las sociedades, preserva la biodiversidad, genera empleo y sustentabilidad (tanto en la agricultura como en otras actividades económicas afines), preserva la población de las áreas rurales, garantiza seguridad alimentaria básica y contribuye a un desarrollo sustentable con mayor estabilidad económica, social y política.

Por ende, para responder a los impactos de la integración hemisférica, se requiere la creación urgente de una estrategia de desarrollo rural de largo alcance y la adopción de una política agrícola integrada dentro de los acuerdos del ALCA.

Principios rectores

Acceso a mercados y reglas de origen